1. ¿Qué se creó en el primer día de la semana de la creación?
Dios dijo: “Haya luz.” (Génesis 1:3). Previamente la Tierra había estado en
oscuridad (Génesis 1:2). En el primer día Dios hizo que la Tierra fuera iluminada. Esto
no significa que la luz no haya existido antes de este momento porque la presencia de Dios
está asociada con la luz (Apocalipsis 22:5). No es necesario suponer que el fenómeno
físico de la luz haya sido creado por primera vez en ese momento, sino que la Tierra fue
iluminada. Una posible explicación para la luz es que Dios vino a la Tierra personalmente
y físicamente, causando su iluminación. Entonces, si fuese así, como podría
oscurecerse (noche) nuevamente? A lo mejor la rotación de la Tierra producía el día y
la noche en diferentes partes de la Tierra, tal como lo hace hoy.
oscuridad (Génesis 1:2). En el primer día Dios hizo que la Tierra fuera iluminada. Esto
no significa que la luz no haya existido antes de este momento porque la presencia de Dios
está asociada con la luz (Apocalipsis 22:5). No es necesario suponer que el fenómeno
físico de la luz haya sido creado por primera vez en ese momento, sino que la Tierra fue
iluminada. Una posible explicación para la luz es que Dios vino a la Tierra personalmente
y físicamente, causando su iluminación. Entonces, si fuese así, como podría
oscurecerse (noche) nuevamente? A lo mejor la rotación de la Tierra producía el día y
la noche en diferentes partes de la Tierra, tal como lo hace hoy.
Otra explicación posible acerca de la luz es que el sol y el sistema solar en realidad
existían antes de la semana de la creación, pero la luz fue ocultada para que la
superficie de la Tierra permaneciera a oscuras. En ese momento la Tierra podría
compararse con Venus, donde una espesa atmósfera oscurece la luz del sol. En el primer
día, la atmósfera se habría aclarado lo suficiente para permitir que la luz alcanzara
la superficie de la Tierra.1
existían antes de la semana de la creación, pero la luz fue ocultada para que la
superficie de la Tierra permaneciera a oscuras. En ese momento la Tierra podría
compararse con Venus, donde una espesa atmósfera oscurece la luz del sol. En el primer
día, la atmósfera se habría aclarado lo suficiente para permitir que la luz alcanzara
la superficie de la Tierra.1






