domingo, 31 de octubre de 2010

EL MENSAJE DEL REMANENTE EN EL TIEMPO DEL FIN: EL MENSAJE DE LOS TRES ÁNGELES DE APOCALIPSIS 14: 6-12 - Parte II


3. El juicio pre-advenimiento

Otra de las verdades bíblicas que es proclamado por el primer ángel es el juicio. Este juicio, como se mencionó antes, es el mismo de Daniel 7: 9-11 (cf. Dn 8: 14). Como declara Jackes Doukhan “Por lo tanto, parece que el texto de Daniel 7 está más en la mente del autor que cualquier otro texto de Apocalipsis 14”.[26] No sólo eso, el contexto tanto de Apocalipsis 14 (con su unidad más cercana que son los capítulos 12 al 14) como de Daniel 7, es prácticamente el mismo.[27]
En ambos casos es presentada una bestia espantosa con los mismos elementos. Se ve también el tiempo que el cuerno pequeño persigue a los santos y pisotea el santuario (cf. Dn 8: 12-13), que son 1 260 días/años. Luego que se desarrolla la persecución por parte del cuerno pequeño, se inicia el juicio, y luego ocurre la venida del Hijo del Hombre.
Al ver la historia y comparándola con la profecía, los 1 260 días/años se cumplió en toda la edad media, desde el año 538 hasta 1798 d.C. Después de este cumplimiento, a partir de 1798 d.C., por lo tanto, comienza el juicio, pero no exactamente en esta fecha.[29]
Esto permite concluir que el juicio tanto de Daniel como Apocalipsis comienza en la misma fecha y antes de la II Venida. Este juicio es registrado básicamente en el NT: Jn 5: 29; Heb 10: 26-30; 2 Cor 5: 10; 1 P 4: 17; Ap 20: 12; Ap 22: 12
Estos pasajes dan a entender explícita e implícitamente la existencia de un juicio previo a la parusía. Aunque ninguno de ellos indican la fecha, de algo hay que estar seguro, la Biblia nos habla de un juicio pre-advenimiento. Al parecer, en el segundo retorno de Jesucristo, él sólo vendrá a dar el veredicto. Si Cristo vendrá a dar únicamente el veredicto ¿no se supone que tuvo que haber un juicio previamente? Precisamente este es el juicio de Apocalipsis 14: 7.
Ahora se quiere responder a la pregunta ¿En qué consiste este juicio? Para contestar a este interrogante, se tiene que plantear otra ¿Cuál es la base para el juicio pre-advenimiento?

Según el paralelismo de Daniel 7 y 8, tanto el juicio como la purificación del santuario celestial, inician en la misma fecha (al iniciar la purificación), a saber 1844 d.C. A partir de este año se juzga tanto a los santos como al cuerno pequeño, y a la vez se purifica a estos mismos santos y al santuario celestial.
Para poder comprender mejor el juicio y la purificación del santuario de Daniel, se debe de tomar como base el pensamiento hebreo, específicamente a la luz del santuario terrenal judío. Delimitando aun más, se necesita encontrar un evento donde se juzgue y a la vez se purifique tanto al santuario terrenal como a los hebreos.
Justamente aquel evento es el Día de Expiación. En este día Dios juzgaba y purificaba tanto a los hebreos como al santuario. Como Doukhan expone:

“Hasta el día de hoy, los judíos celebran el Kippur como un día de juicio o de expiación. Durante todo el año uno se puede olvidar de Dios y de la religión, y cometer delitos. Pero hasta el villano más grande, si es judío, se arrepentirá el Día de Expiación y temblará al sonido del shofar, la señal del juicio divino. Los judíos identifican al Kippur con el Día del Juicio”.[30]

Levítico 16: 16, 30, 33-34 expresan la expiación tanto del pueblo como del santuario:

“Hará, pues, expiación por el lugar santo a causa de las impurezas de los hijos de Israel… así hará también con la tienda de reunión que permanece con ellos en medio de sus impurezas […] porque en este día se hará expiación por vosotros para que seáis limpios; seréis limpios de todos vuestros pecados delante del Señor […]”.

En este día los judíos se presentaban en el santuario ante Dios para participar del juicio que Él iba a emitir. Por un lado estaban los penitentes, y por otro, los impenitentes. Sólo los que estaban arrepentidos de sus pecados y confiaban tanto en la sangre del macho cabrío, la intercesión del sumo sacerdote, y principalmente en la misericordia y la justicia divina, eran salvados (era un juicio a favor de los santos). Los rebeldes, eran condenados (un juicio en contra de los impíos, Lev 20: 3; Num 19: 13, 20). En este evento se observaba tanto la justicia como la misericordia de Dios.
Este mismo día de expiación, en paralelo con Daniel 8: 14 y 7: 9-11, tiene también una cosmovisión escatológica. Así como se purificaba el santuario terrenal en este día, de la misma forma el santuario celestial es purificado en Daniel 8: 14. Y así como se juzgaba al pueblo el 10 de Tishri, así también son juzgados en Daniel 7. Como declara Roy Gane “No es simplemente un día ceremonial oficiado por un sumo sacerdote israelita; esto es un climax escatológico ante una lucha cósmica sobre señorío y adoración”.[31]

Teniendo esto como base, se puede comprender mejor el juicio proclamado por el primer ángel:
(1) En este juicio participan tanto los santos como los rebeldes. Los santos, según el contexto de Apocalipsis 14, son aquellos que han aceptado el evangelio eterno (14: 6), “guardan los mandamientos de Dios y tienen la fe de Jesús” (v. 12), no se contaminan con Babilonia (v. 8), y esperan la II venida (v. 14). En el caso de los rebeldes, ellos son los apóstatas que han rechazado la verdad del evangelio, pisotean la ley de Dios, y desconfiar del testimonio de Cristo.
(2) El juicio es a favor de los santos y en contra de los rebeldes. Esto hace suponer que los santos no deben de sentir miedo ante el juicio pre-advenimiento, por el contrario, deben estar siempre regocijados al saber que el juicio en el cielo es a favor de ellos. Los únicos que deben de sentir pavor son los impenitentes.
(3) En el juicio pre-advenimiento se pronuncia la misericordia y la justicia de Dios tanto para los santos como para los rebeldes.
(3.1.) Misericordia: el hombre desde que pecó está destituido de la gloria de Dios y condenado a la muerte eterna (Ro 6: 23). No obstante, Dios envió a su Hijo para redimir el hombre y tomar su lugar con el fin que él pueda obtener la vida eterna. Para este acto redentor, Dios perdona y limpia los pecados de cada ser humano por medio de su sangre. Depende de cada persona si acepta o no este don divino.
(3.2.) Justicia: Dios no sólo perdona al pecador sino también lo justifica. En este acto Dios ama al pecador pero aborrece el pecado. Puesto que el hombre pecó, Dios elimina el pecado en él y lo cubre con el manto de justicia de Cristo quedando declarado justo. Sin culpa. No obstante, aquellos que no aceptan ni la sangre ni el manto de justicia de Cristo, quedan declarados condenados.

Por lo tanto, este juicio es para salvación. Salvación para aquellos que van con fe ante la presencia de Dios para “recibir oportuno socorro” (Heb 4: 16) y ser declarados justos e inocentes. Y perdición, para los que rechazan este don.

(4) Aquellos que fueron partícipes del juicio y llegaron a ser declarados justos, mostrarán sus frutos de justicia. Ahora vivirán como tal, guardando los mandamientos.
(5) El principal objetivo de este juicio, según Roy Adams, es la vindicación, tanto de Dios, su santuario, y los santos.[32] A través de este juicio, los seres celestiales declararán “Porque sus juicios son verdaderos y justos…” (Ap 19: 2), y se habrá mostrado tanto la justicia como la misericordia de Dios ante las huestes angelicales.
Por medio de este juicio, el remanente invita al mundo entero a aceptar o rechazar la salvación por parte de Dios. Proclama e invita a aceptar esta verdad que tiene como eje el evangelio. Llama al mundo para ser partícipes de este juicio con el fin de que Dios los declare justos, como si nunca hubieran pecado. Todo esto gracias al acto redentor de Cristo y su intercesión en el cielo. Se sabe muy bien que, sin la justicia de Cristo, nadie podrá ir al cielo. Precisamente aquella justicia es imputada gracias al acto de Jesús en su santuario.
El remanente, al cumplir la misión, no debe de dejar de predicar este mensaje. El mundo necesita no sólo el amor de Dios, sino también la justicia de Cristo, el cual es uno de los objetivos del juicio pre-advenimiento.

4. El creacionismo

En un mundo donde el centro del universo y del conocimiento es el hombre, y en algunas religiones la naturaleza, el remanente proclama “Adorad al Creador” (Ap 14: 7). Este mensaje reconoce a Dios como el eje y originador de las cosas (ver también Gn 1: 1). Alguien de quien depende el inicio de la vida y su sustento (Heb 1: 3). Como Creador que es, la honra y la gloria es solamente para Él. Esto implica que ni el hombre ni la naturaleza deben de autoproclamarse el centro del universo, ni mucho menos auto adorarse o dejarse adorar, o ser instrumento de adoración (Is 40: 25, 26; 45: 18). El mensaje del primer ángel invita a adorar al Creador, no a la creación. Como declara Carballosa:

“La humanidad ha estado en rebeldía contra Dios. Los hombres han adorado ‘a las criaturas antes que al Creador’ (Ro 1: 25). Los humanistas y racionalistas han atribuido la existencia del universo a causas fortuitas y han negado la misma existencia de Dios. Ahora, en la consumación de los siglos, los hombres son llamados a reconocer y adorar al soberano Creador del cielo y tierra (Hch 14: 15-17)”.[33]

En el contexto escatológico, poner a Dios como centro y no a la creación, es sumamente importante. Mientras en el Mensaje del primer ángel (Ap 14: 7) el centro es el Creador, y es Él quien es adorado; las bestias de Apocalipsis 13 se auto proclaman el centro de la humanidad y a la vez exigen adoración (13: 12-15). Por un lado, Dios como Creador tiene el poder propio para “hacer maravillas” tanto en el cielo como en la tierra; por otro, la bestias “hacen grandes señales” a tal punto de engañar a los moradores de la tierra (13-14).
Esto nos permite concluir que la razón principal de la controversia final será en base a las siguientes preguntas ¿Quién es el centro del universo? ¿Quién debe ser adorado: Dios o su creación, Dios o el hombre? Específicamente hablando ¿Dios, o las bestias espantosas de Apocalipsis 13? A quien se le debe rendir homenaje ¿A aquellas bestias que hacen obras y señales prodigiosas, o a Aquel que ha creado los cielos y la tierra?
Cuando Juan escribió “adorad al que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas” es posible que haya estado pensando en Éxodo 20: 4 y 11, referencia que varios eruditos han expuesto. Como por ejemplo los editores de la 4ta edición del Griego del Nuevo Testamento. Ellos notan en el margen que Apocalipsis 14: 7b es una alusión a Éxodo 20: 11.[34] De igual manera la Anchor Bible, con el comentario de J. Massyngberde, declara:

“El ángel heraldo en el 14: 6, 7 anuncia la reafirmación del decálogo y la adoración de un solo Dios, en oposición a la adoración de la imagen (13: 15) el cual violó los mandamientos. La referencia a Dios como Creador es entendido en la luz de la referencia al cielo, tierra, y el agua debajo de la tierra en Éxodo 20: 4”.[35]

La conexión entre la “adoración al Creador” del primer ángel con el decálogo, especialmente el 4to mandamiento, genera una relación entre la adoración, el 2do y 4to mandamiento de la ley de Dios. En especial, en el día sábado. Ekkehardt Müeller comenta: “Lo escrito en 14:7 especifica el cuarto mandamiento. Adorar a Dios como Creador también implica guardar su día santo, el día que Él instituyó en la creación como una conmemoración de la creación”.[36]
Por lo tanto, existe una relación estrecha entre la “adoración” y “los mandamientos”, especialmente los primeros cuatro.[37] Al parecer, en un contexto escatológico, aquella persona que no desea adorar a la bestia ni a su imagen, obedecerá fielmente a los cuatro primeros mandamientos.
De igual manera, para este primer mensaje no existe ni el evolucionismo (ni evolucionismo teísta)[38] ni la vida después de la muerte. Ambos puntos de vista son enemigos de la creación de Dios. Por un lado el evolucionismo trata de contrariar el inicio de la vida, por el otro, la inmortalidad del alma, el fin de la vida.
En este contexto escatológico, donde el mensaje bíblico de la creación está siendo distorsionado y atacado por distintos pensamientos y religiones, el remanente proclama “El ser humano fue creado por Dios, y no vino de la naturaleza, puesto que ella también vino de Él. Tanto cielos como tierra fueron hechas por su Palabra en seis días literales y no en un lapso de tiempo mayor. Por ser nuestro Creador, a él se le debe adorar. No a la bestia ni a su imagen, sino a Él. Aquella adoración se manifestará a través de la observancia de los cuatro primeros mandamientos”.



Referencias Bibliográficas

[26]Jackes Doukhan, The Vision of the End (Berrien Springs, MI: Andrews University Press, 1987), 60, 133. Ver también Ibíd., Secretos de Apocalipsis, 133-4.

[27]Beale ha sugerido Daniel 4 como paralelo de Apocalipsis 14: 6-8 por la variedad de elementos semejantes encontrados en ambos pasajes (G.K. Beale, The New International Greek Testament Commentary NIGTC: The Book of Revelation [Grand Rapids, MI: Eerdmans Publishing Company, 1999], 750-4). No obstante, creemos que Daniel 7 es más explícito y aceptable puesto que no sólo se encuentran elementos parecidos a los de Apocalipsis 14 sino que el contexto escatológico también es el mismo, algo que en Daniel 4 no ocurre.

[28]Ver también Jackes Doukhan, Secretos de Apocalipsis, 134.

[29]Mientras Daniel 7 afirma que el juicio pre-advenimiento se realizará después de los tres tiempos y medio (1260 años), en cualquier fecha después de 1798 d.C.; Daniel 8 nos da la fecha específica: el juicio ha de comenzar después de haber concluido las 2 300 tardes y mañanas, a saber, en 1844 d.C.

[30]Jacques Doukhan, Secretos de Daniel, 129.

[31]Roy Gane, “Judment as Covenant Review”, JATS 8, nro. 1, 2 (1997): 184.

[32]Roy Adams, The Sanctuary: Understanding the Heart of Theology (Hagerstown: Review and Herald, 1993), 128.

[33]Evis Carballosa, Apocalipsis: La consumación del plan eterno de Dios (Grand Rapids: Editorial Portavoz, 1997), 283.

[34]Ver Ranko Stefanovic, Revelation of Jesus Christ, 416.

[35]J. Massyngberde Ford, The Anchor Bible: Revelation, I. Howard Marshall y Donald A. Hagner, eds. (Nueva York: The Anchor Bible Doubleday, 1975), 248.

[36]Ekkehardt Müeller, “The End Time Remnant in Revelation”, JATS 11, no. 1/2 (2000): 194.

[37]Anthony MacPherson propone un paralelismo entre Apocalipsis 13 y Éxodo 20 con el cual concluye que el ataque de las bestias de Apocalipsis 13 será básicamente a los cuatro primeros mandamientos, ver Anthony MacPherson, “The Mark of the Beast as a ‘Sign Commandment’ and ‘Anti-Sabbath’ in the Worship Crisis of Revelation 12-14”, AUSS 43, no. 2 (2005): 277.

[38]Para una defensa del creacionismo, frente al evolucionismo teísta, ver Norman Gulley, “El desafío de la evolución teísta a la doctrina bíblica de la creación”, Theo 19, nro. 2 (2004): 228-53.


Por


Oscar Mendoza Orbegozo

martes, 28 de septiembre de 2010

EL REMANENTE EN EL TIEMPO DEL FIN: EL MENSAJE DE LOS TRES ÁNGELES DE APOCALIPSIS 14:6-16 - PARTE I-


Introducción

Como adventistas, creemos que nuestra iglesia es el Remanente del tiempo del fin de Apocalipsis 12: 17,
[2] y que nuestro mensaje se centra en el Mensaje de los Tres Ángeles[3] de Apocalipsis 14: 6-12. Sin embargo, influenciados por el mundo evangélico, muchos sermones y temas predicados, sólo presentan la gracia y el amor de Dios de manera subjetiva. Dejando de lado el mensaje escatológico que tenemos como remanente.[4]
¿Será que como remanente, estando en el tiempo del fin, hemos sido llamados a predicar únicamente el amor y la gracia de Dios? ¿En estos tiempos, cuando las verdades bíblicas están siendo pisoteadas, sólo se debe de predicar el amor y la gracia de Cristo?
Para un mejor cumplimiento de la Misión, esta investigación propone nueve verdades bíblicas extraídas del MTA de Apocalipsis 14: 6-12. Verdades que en el tiempo del fin deben ser proclamadas con mayor fuerza. Creemos que con un buen conocimiento bíblico de lo que se tiene que predicar, se cumplirá mejor la misión encomendada.

Contexto del MTA: Apocalipsis 12 - 14

El libro de Apocalipsis se puede dividir en tres partes básicamente: (1) Parte histórica (1-11), (2) Parte intermedia (12-14), y (3) Parte escatológica (15-22). En el caso de nuestro texto, éste está ubicado en la parte intermedia donde la historia y la escatología están entremezcladas.
[5]
Apocalipsis 12 contiene tanto historia como escatología juntas. Del v. 1 hasta el 16 (a excepción de los versículos 7 al 12 que son un paréntesis del capítulo) es historia, y el v. 17 es escatología. Para el cap. 13 sucede los mismo, contiene tanto historia (lo relacionado a la bestia que sube del mar - vv. 1-8) como escatología (lo concerniente a la bestia que sube de la tierra y la adoración mundial - vv. 9-18). Y para Apocalipsis 14, al parecer no se presentan sucesos históricos sino eventos finales.

Apocalipsis 14: 6-12 tiene como contexto los cap. 12-14. Para hacer un breve análisis de estos capítulos, se tomará la siguiente estructura quiástica de William Shea:
[6]

A: 11:19: El arca del pacto: Escena del Santuario (con los mandamientos)
B: 12:1-2: La primera gran señal: La mujer pura
C: 12:3-4a: La segunda gran señal: El gran Dragón
D: 12:4b-5: El Niño Varón: La primera venida de Cristo
E: 12:10-12: La voces del cielo: Bendición sobre el cielo y maldición sobre la tierra
F: 12:17: Guardan los mandamientos de Dios y el Testimonio de Jesús
G: 13:1-18: La bestia del mar y la bestia de la tierra
X: El Cordero y los 144 000 sobre el Monte Sión
G´: 14:6-11: El Mensaje de los tres Ángeles
F´: 14:12: Guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús
E´: Las voces del cielo: doble bendición sobre la tierra
D´: 14:14-20: El Hijo del Hombre: La segunda venida de Cristo
C´: 15:1: La tercera gran señal: Las siete plagas
B´: 15:2-4: El remanente de la descendencia de la mujer en el cielo
A´: 15:5-8: El templo del arca del testimonio: La escena del santuario (con los mandamientos)

A//A´: Apocalipsis 11: 19 y 15: 8, 9 dan el marco de referencia en estos tres capítulos: El Santuario Celestial. Por esta razón, el MTA debe entenderse a la luz este lugar.
F//F´: Enseñan que los santos, en una situación perseguidora (13:1-18), “guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesús”. En este contexto, estas dos acciones y características cumplen dos funciones: (a) Se convierten en el centro de la controversia entre los santos y los representantes del Dragón; y (b) Expresan los frutos de la fe al aceptar el “evangelio eterno” del primer mensaje (14: 6).
G//G´: William Shea encuentra un paralelismo entre las dos bestias del cap. 13 con el MTA. El primer mensaje (14: 6-7) relata directamente la historia de la bestia del mar (13: 1-8). El mensaje del segundo ángel relata el interludio poético entre la historia de la bestia del mar y la historia de la bestia de la tierra (14: 8 y 13: 9-10). Y el mensaje del tercer ángel está en paralelo con la bestia que sube de la tierra (14: 9-11 y 13:11-18).
[7]
G//G´ y X: En X es descrito los 144 000 con el Cordero en el cielo; y en G y G´ tanto el mensaje tri-angélico como el ataque de las bestias. Al relacionar ambas partes, se puede concluir que la razón principal de que los 144 000 estén en el cielo, es que estos han aceptado y predicado el mensaje tri-angélico.
G//G´: Indica que a pesar de las persecuciones recibidas por los agentes de Satanás, los santos continúan predicando el MTA.

¿Qué significa el término ángel?

Al revisar Apocalipsis 14, se puede notar que el contexto es simbólico, por lo tanto, los tres ángeles también lo son. A pesar que hay teólogos que van en contra de este simbolismo,
[8] símbolos tales como “los 144 000 con el Cordero” (v. 1), “siguen al Cordero” (v. 4), “contaminarse con mujeres” (v. 4), “castos” (v. 4), “la bestia” (v. 9), indican que los ángeles no pueden ser literales.
El término angelos estrictamente no es la figura de un ángel celestial. Básicamente tiene un significado de mensajero o enviado.
[9] En el contexto de Apocalipsis 14, ángel tiene una connotación de mensajeros humanos. Un ángel puede entenderse, según Shea, como “un grupo o movimiento para el cumplimiento de su comisión en el tiempo del fin”.[10]

¿Desde cuándo es predicado el MTA?

Al observar de nuevo el Diagrama Nro. 01, se puede ver que el MTA está en un contexto escatológico. La visión de los 144 000 en el Monte Sión (vv. 1-5), el rescate (v. 4) de los redimidos, la cosecha de las primicias (v. 18) y la II Venida (v. 14), demuestran que este mensaje fue preparado para el tiempo del fin.
No obstante, decir que es un mensaje para el tiempo del fin es muy genérico. ¿En sí, desde cuándo se debe de predicar el MTA? Desde 1844 d.C.
[11] Por las siguientes razones:
(1) El MTA es predicado antes de la II venida. Así lo aclara Apocalipsis 14: 14-17.
(2) En el mensaje del tercer ángel está la advertencia “si alguno adora a la bestia y a su imagen” (v. 9, énfasis nuestro) y “beberá del vino de la ira de Dios” (v. 10, énfasis nuestro). “si alguno adora” es un condicional que indica una advertencia previa a la adoración mundial de la bestia y su imagen, adoración que, según Apocalipsis 13: 14-17, es realizada antes de la II venida. “beberá” la ira de Dios, es la consecuencia que recibirá aquel que haya adorado a la bestia. Por tanto, si el tercer ángel advierte que no se debe de adorar a la bestia puesto que aquel que lo haga recibirá las siete plagas, las cuales caerán antes de la II venida, es lógico que el mensaje del tercer ángel es predicado antes de la parusia.
(3) En el mensaje del primer ángel es predicado “la hora de su juicio ha llegado” (v. 7, énfasis nuestro). ¿A qué juicio se refiere? Al juicio pre-advenimiento. ¿Cuándo inició aquel juicio? Según Daniel 7: 9 y 10 (en paralelo con el 8: 14), en 1844 d.C. Por lo tanto, desde el momento que el primer ángel inicia su mensaje proclamando “la hora de su juicio ha llegado”, y este juicio comenzó en 1844 d.C., no hay duda que este ángel inició a predicar desde aquel año.
[12] Por lo tanto, es aceptable creer que la predicación del MTA se inició en esta fecha.[13]

¿Quién predica el MTA?

Para responder a esta pregunta, volvamos a observar el Diagrama Nro. 1. Si se relaciona la parte escatológica de cada uno de estos capítulos, nos daremos cuenta que el remanente de Apocalipsis 12: 17 guarda relación con aquellos “santos” perseguidos del 13: 10; y que este mismo grupo aparece en el contexto escatológico del Mensaje de los Tres Ángeles, los Santos perseverantes (14: 12), la II Venida (v. 14), y los 144 000 (vv. 1-5).
Al terminar de relacionar el tiempo del Remanente, ahora se va a relacionar sus características con los santos del 13: 10 y 14: 12.
Las características que tiene el Remanente (12: 17), los Santos (13: 10) y los Santos perseverantes (14: 12), prácticamente son las mismas. Como por ejemplo: (1) En los tres casos aparecen después de los 42 meses; (2) Estos tres grupos guardan los mandamientos de Dios (implícitamente hablando en Apocalipsis 13: 10); (3) Los tres son perseverantes en medio de las persecuciones; y (4) Los tres tienen fe en el testimonio de Jesucristo. En base a sus características, es aceptable pensar que el “remanente” de Apocalipsis 12:17 son “los santos” de 13:10, y estos, son “los 144 000” del capítulo 14, especialmente “los santos” del 14:12. Como declara Müeller “Ap 12:17; 13:10 y 14:12 están entrelazados y describen las mismas características del remanente apareciendo bajo diferentes nombres”.
[14] Stefanovic confirma:

“El libro de Apocalipsis no sostiene la idea de que Dios tiene dos grupos distintos de personas sobre la tierra… el revelador indica claramente que él tiene sólo un pueblo en mente cuando él se refiere a estos como Siervos de Dios (1: 1), el Remanente (12: 17), los santos (14: 12) y la esposa del Cordero (19: 7-8; cf. Cap. 12)”.
[15]

Reconociendo a los santos del capítulo 14 como el remanente, es lógico pensar que son ellos los que predican el MTA, puesto que aparecen en el mismo contexto.
Después de estudiar aspectos importantes para la comprensión del MTA, ahora se analizará las nueve verdades propuestas extraídas de Apocalipsis 14: 6-9.

1er Mensaje Angélico (14: 6-7)

Creemos que hay cuatro verdades bíblicas en el mensaje del primer ángel para ser predicadas en el tiempo de fin, y son las siguientes: (1) La justificación por la fe; (2) La santificación; (3) El juicio pre-advenimiento; y (4) La creación. Todas estas verdades giran en torno al evangelio eterno y son desarrolladas bajo el marco de referencia del santuario.

1. La justificación por la fe

Para poder entender el evangelio eterno, es necesario saber qué significa evangelio a lo largo de las Escrituras.
Evangelio viene del término griego evangelion que literalmente significa “buenas nuevas”, que en un contexto bíblico mesiánico, son “buenas nuevas de salvación por parte del Mesías”. En la literatura griega, evangelion se refería tanto a la muerte del enemigo como el arribo del emperador romano que liberaba y salvaba de la tribulación.
[16] En términos generales, esta palabra tiene un significado de victoria.[17]
En heb. se usa el término besorah que significa “recompensa por la buena nueva” (2 Sam 4: 10), “buena noticia” (2 Sam 18: 20, 22). Como sustantivo aparece sólo seis veces en el AT y tiene como significado: (1) “buenas nuevas” (2 Sam 18: 20, 25, 27; 2 R 7:9); y (2) “recompensa por las buenas nuevas” (2 Sam 4: 10; 18: 22).
Para el NT evangelion (que aparece 76 veces) es un misterio (Ef 6: 19) y no es algo nuevo (a pesar que en Mateo es llamado “buenas nuevas” [Mt 4:23; 9:35; 24:24; 26:13]). Por el contrario, ya venía siendo anunciando desde el AT (Ro 1: 2; 15: 25, 26). Este evangelion trata acerca del Hijo de Dios (Mr 1: 1, 14; Ro 1: 3, 9 – evangelion de Cristo, Ro 15: 19; 2 Co 2: 12; 2 Co 10: 14), que por medio de él el ser humano – tanto para el judío como para el gentil (Ro 1: 16; Gal 2: 7; Ef 3: 6) – ha recibido la gracia de Dios para que pueda ser salvo de la esclavitud y condena del pecado (Lc 20: 24; Hch 15: 7; Ro 1: 5; Gal 1: 6; Fil 1: 7). Esta salvación es gracias a la muerte y resurrección de Cristo (2 Ti 2: 8). En aquel acto se ve la justicia de Dios (Ro 1:17) - por lo tanto, el evangelion va de la mano con juicio divino - salvando al pecador quien por fe (Mr 1: 15), se acerca arrepentido para obtener oportuno socorro.
En conclusión, el “evangelio” es el acto salvífico de Dios con el fin de redimir al ser humano pecador por medio de Jesucristo. Dios salvando al hombre. O como Becker lo expresa “Dios actuó para la salvación (redención) del mundo en la encarnación, muerte y resurrección de Cristo”.
[18]
Si en esto consiste el evangelion, por lo tanto, se puede saber qué mensaje está predicando el primer ángel: un mensaje de salvación gracias al acto redentor de Cristo en la cruz.[19] Este acto en la cruz conmemora nuestra redención y salvación del pecado, como también nuestra reconciliación con el cielo (Ro 3: 21-25).
Sin embargo, el evangelion del primer ángel también es eterno. Es el mismo evangelio de Génesis 3:15, de Daniel 9: 24-27, de Juan 3: 16. Es el mismo predicado y defendido por Pablo (Ro 1: 16, 17), y los demás apóstoles. No es un evangelio nuevo. No es que está en el NT y no en el AT. Es más, la comprensión del evangelion de los apóstoles fue gracias al pensamiento de los profetas del AT, enseñando así, que tanto el evangelio del AT y del NT es el mismo. En base a esto, el evangelio eterno del primer ángel restaura, en el tiempo del fin, el evangelio tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento.
Después de este breve análisis, se puede notar que el evangelio eterno que proclama el primer ángel es la justificación por la fe. En este mensaje no hay salvación por obras sino por gracia. A pesar que el contexto es un contexto de crisis y adoración (o a la bestia o a Dios), el mensaje principal proclamado aun sigue siendo el mismo: el evangelio eterno. De esta manera, puesto que hay distintos factores e implicancias doctrinales que giran en torno al MTA, toda clase de enseñanza por parte del Remanente, debe girar en torno al evangelio eterno. No en la ley de Dios. Tampoco en el sábado. Sino sólo en la verdad del evangelio.

2. La santificación: Los frutos de la fe

El llamado por parte del ángel es a temer a Dios, dadle gloria y adorarle. Estas acciones tienen dos connotaciones: (a) “Temed” y “dadle gloria” está en el contexto del juicio (“porque la hora de su juicio ha llegado”), lo que expresa la trascendencia de estas actitudes dentro del marco judicial; y (b) Expresan cómo vive un justo (v. 7). Es la respuesta del ya justificado (toda persona que ha aceptado a Dios como su Salvador personal, temerá a Dios, le dará gloria y le adorará).

Temed y dadle gloria en el juicio pre-advenimiento

El juicio proclamado por el primer ángel es el mismo de Daniel 7: 9, 10, el cual tiene como base el Día de Expiación de Levítico 16. Por lo tanto, es posible que el llamado a temer a Dios y dadle gloria en el juicio de Apocalipsis 14: 7, tenga como referencia la invocación que se realizaba a cada hebreo para ser partícipes del Día de Expiación judío.
En este día se purificaba el santuario y se juzgaba a los judíos. En el Libro de Oraciones, primera parte, 31, se lee:

“Debemos darle toda la santidad a este día, porque es un día de temor y temblor. En
este día su reino será establecido y su trono afirmado… Porque tú eres el juez, el acusador y el testigo, el que escribe y el que sella…Entonces sonará el gran shofar, y se oirá la voz de silencio, los ángeles sujetarán con temor y temblor y exclamarán: ¡He aquí, el día del Juicio!”.
[20]

Para la liturgia judía del s. XIV del Unetanneh Tokef, el temor era parte de la actitud tanto de los ángeles como del pueblo:

“Dios, sentado en su trono para juzgar al mundo… abre los libros de registros; se lee, allí se encuentra la firma (o nombre) de todo hombre. Se hace sonar la gran trompeta… Los ángeles se estremecen diciendo: Este es el día del juicio… Dios hace pasar delante de él a toda criatura viviente para ajustar los límites de la vida de cada criatura y para predeterminar su destino…”.
[21]

El día de expiación se realizaba el 10 de Tishri (7mo mes [para nosotros a mediados del mes de Septiembre]) de cada año. Para esta fecha, el judío se preparaba diez días antes. Al llegar el día, cada uno llegaba a humillarse y no hacía cosa alguna (Lev 16: 26) puesto que era un día de reposo y de descanso solemne (v. 31). Además, el temor y la gloria expresadas a Dios, eran manifestadas por parte de los israelitas. Aquel temor y la disposición de dar gloria, tenía como objetivo sensibilizar a la persona y decidirse a honrar a Dios a través de la obediencia.
Conectando con el juicio pre-advenimiento, así como el temor, la humillación y el descanso eran actitudes indispensables para el día de expiación, el temor y la gloria para el juicio pre-advenimiento predicado por el primer ángel también lo es. Al temer a Dios y dadle gloria, el hijo de Dios no sólo está dispuesto a glorificar a Dios a través de su obediencia, sino también a sensibilizarse y a la vez reconocer su pecado, esperando únicamente la misericordia divina.

Temed, dadle gloria y la adoración: Respuesta del ya justificado

Para desarrollar esta parte, se analizará los términos temor, gloria y adoración.

Temor: en hebreo significa tener miedo, honrar. Como sustantivo significa respeto. En los sapiensales, el temor a Dios es parte integral de una vida con propósito. “El temor a Jehová es el principio de la sabiduría” (Prov 1: 7), y tiene una orientación moral (Sal 34: 11), o como aborrecimiento del pecado (Prov 23: 17). Para Salmos 1: 2; 19: 7; 119: 22, temer implica guardar los mandamientos.
En griego, temer o miedo es phobeomai y aparece 95 veces. Como temer (en tiempo presente) aparece catorce veces en el NT, y seis veces en el libro de Apocalipsis. Tiene un significado de amedrentar, miedo, respeto, adorar, reverenciar (a Dios). Tiene un sentido de reverencia y sumisión en obediencia.
Gloria (del heb. tip´eret ): significa belleza, ornamento, distinción, orgullo. En algunos casos hace referencia a un rango (Prov 4: 9) o a la grandeza de un rey (Est 1: 4). Esta palabra es usada en el sentido de reconocimiento (Dt 26: 19), y con frecuencia es usada para Dios, destacando su rango y renombre (1 Cr 29: 11).
En griego el término es doxa. En el NT principalmente tiene un significado de opinión, estimación. Mayormente se usa para dar una buena opinión de: (1) la naturaleza o los actos de Dios (muchos de ellos revelados por Cristo, Jn 17: 5, 24; Heb 1: 3), lo que implica reconocerlo o exaltarlo (Hch 12: 23; Lc 2: 14); (2) el carácter y los caminos de Dios exhibidos por medio de Cristo a y a través de los creyentes (2 Co 3: 18, 21); (3) el estado de bienaventuranza o bendición al cual los creyentes han de entrar al ser hechos a la semejanza de Cristo (Ro 8: 18, 21; Fil 3: 21).
[22]
Adoración (gr. proskunountaj): significa “postrarse/inclinarse delante de”, “inclinarse en homenaje o reconocimiento de autoridad y sumisión”. En Apocalipsis aparece 24 veces y tiene una connotación de homenaje u obediencia.[23] Aquella adoración se debe de hacer en “espíritu y verdad” (Jn 4: 24).

Después de haber analizado estos términos, se puede notar la magnitud del mensaje del primer ángel. Él no sólo proclama el evangelio eterno sino también invita a temer a Dios, dadle gloria, y a la vez adorarle. A reconocerlo tanto como rey y como juez.
[24] A reverenciarlo y darle honra por sus obras realizadas a favor del ser humano. A obedecer sus mandamientos y andar en caminos buenos y justos. Y que a pesar de las amenazas y persecuciones recibidas por parte de la trinidad satánica, ellos continuarán mostrando los frutos de su fe.
Estos actos que glorifican a Dios, expresan temor y adoración ante su presencia. Aquellos que han sido justificados mostrarán públicamente su adoración a Dios a través de su obediencia y lealtad. Como declara Holmes “El resultado de la proclamación del ‘evangelio eterno’ aumenta el número de aquellos que adoran a Dios, pero el blanco final del evangelismo es producir verdaderos adoradores”.
[25]
Al relacionar el mensaje del primer y tercer ángel, nos podemos dar cuenta que, mientras el primer ángel predica el “evangelio eterno”, el tercer ángel declara cómo viven aquellos que han aceptado dicho mensaje, a saber, “guardando los mandamientos de Dios y teniendo fe en el testimonio de Jesucristo [Espíritu de Profecía – cf. Ap 19: 10; 22: 8, 9]”. Por lo tanto, no se puede separar el evangelio de los mandamientos.
El remanente de Apocalipsis no sólo predica la justificación por la fe sino también los frutos que ella produce. El mensaje del primer ángel, en relación a los otros dos, indica que el remanente no presenta un evangelio subjetivo basado únicamente en el amor y la gracia de Dios. No existe “una vez salvo, siempre salvo” en el mensaje tri-angélico.

Referencias:

[1]Esta es una ponencia presentada en el VIII Simposio Bíblico – Teológico Sudamericano “Teología y Metodología de la Misión”, Cachoeira, el Salvador, Brazil, Julio 2009.

[2]Los textos serán citados de La Biblia de las Américas (California: The Lockman Foundation, 1997). Cualquier cambio de versión, se dará a conocer.

[3]En esta presentación la abreviatura de “El Mensaje de los Tres Ángeles” será MTA.

[4]Varios teólogos se han preocupado por este aspecto, especialmente en la separación de la Teología con la Misión. Ellos concluyen que una de las razones principales de la crisis teológica que está pasando nuestra iglesia, es por la influencia protestante en nuestro medio. Para una evaluación más detallada, ver Fernando Canale, “Completando la teología adventista I: La tarea teológica en la vida de la iglesia-Parte I”, DavarLogos 6.1 (2007): 55-68; Ibíd., “Completando la teología adventista I: La tarea teológica en la vida de la iglesia-Parte II”, DavarLogos 6.2 (2007): 127-41; Ekkehardt Müeller, “Theological Thinking in the Adventist Church”, DavarLogos 1.2 (2002): 125-47.

[5]Para un mayor estudio sobre la naturaleza “histórica y escatológica” de Apocalipsis 12-14, ver Edwin Reynolds, “Ten Keys for Interpreting the Book of Revelation”, Journal of the Adventist Theological Society 11, no. 1, 2 (2000): 265, de aquí en adelante JATS; Carlos Olivares, “Un análisis en la determinación de una estructura para el Apocalipsis: Implicaciones”, Theologika 22, no. 2 (2007): 258, de aquí en adelante Theo.
[6]William Shea, “The Controversy Over the Commandments In the Central Chiasm of Revelation”, JATS 11, no. 1, 2 (2000): 216.

[7]Ibíd., 223.

[8]C. Leslie Miller, Todo acerca de los ángeles, trad. Samuel Vila (Terrassa: Clie, 1974), 67, 70.

[9]William Johnsson, “The Saints´ End-Time Victory Over the Forces of Evil”, en Symposium on Revelation: Introductory and Exegetical Studies-libro 2, Frank Holbrook ed. (Silver Spring: Review and Herald Publishing Association, 1992), 7: 33, de aquí en adelante SR.

[10]William Shea, “The Mighty Angel and His Message”, SR, 6: 321. El Comentario Bíblico Adventista también declara “Esta visión es simbólica. El ángel representa a los santos de Dios ocupados en la tarea de proclamar el Evangelio…”, Francis Nichol, ed., Comentario bíblico adventista, trads. Víctor Ampuero y Nancy Vymeister (Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 1996), 7: 841.

[11]Es genérico, puesto que este tiempo tiene muchas fases o momentos, tales como: (1) Momento de preparación para la crisis final (1844 d.C. - surgimiento de la marca de la bestia y su imagen), (2) La Crisis final ([a] Surgimiento de la marca y la imagen de la bestia – fin del tiempo de gracia; [b] Fin del tiempo de gracia), (3) II Venida, (4) El milenio, (5) III venida y el Juicio Final, y (6) La vida eterna. Al observar estos eventos, es posible que la proclamación del mensaje de los tres ángeles será predicado desde 1844, y con mayor fuerza en la crisis final.

[12]Jacques Doukhan hace un interesante paralelismo entre Apocalipsis 14: 6-12 con la escena del Juicio de Daniel 7, concluyendo que “El paralelismo entre los dos pasajes sugiere que el mensaje de los tres ángeles corresponde, en Daniel 7, al tiempo del juicio (Dan. 7: 9-12), o Kippur (Dan. 8: 14)”, Jacques Doukhan, Secretos de Apocalipsis: El Apocalipsis visto a través de los ojos hebreos, trad. Claudia Blath (Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2008), 134.

[13]No obstante, según Apocalipsis 18: 1-5 (unido con Ap 14: 6-12), habrá un fuerte clamor más adelante, llamado “lluvia tardía/fuerte pregón”, cuyo mensaje tendrá como eje el MTA. Esta proclamación, como declara Rode “llegaría hacer un llamado poderoso de la obra del Espíritu Santo que iluminaría la tierra con su gloria (Ap 18: 1)”, Daniel Rode, “Missão às Etnias No “Ultimo Tempo””, O Futuro: A visao adventista dos últimos acontecimentos, Artigos teológicos apresentados no V Simposio Bíblico-Teológico Sul-Americano em homenagem a Hans K. LaRondelle, ed. por Alberto Timm et.al. (Sao Paulo: Casa Publicadora Brasileira, 2004), 350-1, de aquí en adelante OF.

[14]Ekkerhardt Müeller, “The 144,000 and the Great Multitude”, Adventist Biblical Research, http://www.adventistbiblicalresearch.org/documents/144,000greatmultitude.htm (consultado: 16 de Abril, 2008).

[15]Rango Stefanovic, Revelation of Jesus Christ Revelation of Jesus Christ: Commentary on the Book of Revelation (Berrien Springs, MI: Andrews University Press, 2002), 270

[16]Gerhard Kittel, ed., “evangelion”, Theological Dictionary on the New Testament, trad. Geoffrey W. Bromiley (Grand Rapids, MI: Eerdmans Publishing Company), 2: 722, de aquí en adelante TDNT.

[17]U. Becker, “evangelion”, The New Internacional Dictionary of New Testament Theology, Colin Brown, ed. (Grand Rapids, MI: Zondervan Publishing, 1986), 2: 107, de aquí en adelante NIDNTT.

[18]U. Becker, “evangelion”, NIDNTT, 2: 111.

[19]Herbert Douglas, para saber en qué consiste el evangelio eterno, formula tres preguntas claves relacionadas al ministerio terrenal de Cristo con el fin de encontrar respuesta. Estas son: ¿Por qué murió Jesús?; ¿Por qué vino Jesús?; ¿Cuál es el objetivo del evangelio? Para un mayor estudio, ver Herbet Douglas, “What Is the ‘Everlasting Gospel?’”, JATS 12, no. 2 (2001): 145-51.
[20]Traducción del autor del Libro de Oraciones, Mahzor minroch hachana weyom hakippurim, primera parte, 31, citado en Jacques B. Doukhan, Secretos de Daniel: Sabiduría y sueños de un príncipe hebreo en el exilio, trad. Claudia Blath (Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2007), 133.

[21]Citado en Clifford Goldstein, “Que tu nombre esté sellado”, Como fuego en mis huesos, trad. Adriana Itin (Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2001), 22.

[22]Vine, W.E., Vine diccionario expositivo de palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento exhaustivo (Nashville: Caribe) 2000, c1999.

[23]Para un estudio sobre la Adoración en Apocalipsis, ver Raymond Holmes, “La adoración en el libro de Apocalipsis”, Theo 15, nro. 1 (2000): 14; Carlos Mora, “Un modelo de adoración según Apocalipsis 19”, Theo 19, nro. 2 (2004): 165.

[24]Jacques Doukhan, Secretos de Apocalipsis, 135.

[25]Holmes, 20.



Autor:


Oscar Mendoza Orbegoso


Fuente: http://osmo-adventista.blogspot.com/

lunes, 6 de septiembre de 2010

¿LA ORACIÓN DEBE SER SIEMPRE DE RODILLAS?


INTRODUCCIÓN
El pueblo de Dios practica la oración, pero se da el caso que, primero se ora poco; segundo, se ora de pie (parados) y tercero, se ora de rodillas. Frente a esta realidad, existen dudas de si orar de pie u orar de rodillas. El caso es que debemos orar para recibir las bendiciones de Dios. “Nuestro Padre celestial está esperando para derramar sobre nosotros la plenitud de sus bendiciones. Es privilegio nuestro beber abundantemente en la fuente de amor infinito. ¡Qué extraño que oremos tan poco! Dios está pronto y dispuesto a oír la oración sincera del más humilde de sus hijos…”
[1].
“He recibido cartas en las que se me preguntaba acerca de la actitud que debía adoptar una persona que ofrecía una oración al Soberano del universo…”
[2]
La Palabra de Dios dice “Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; derramad delante de él vuestro corazón”(Sal. 62: 8), ¿Qué significa “derramad delante de él vuestro corazón”? ¿Puede ser esto posible cuando se ora de pie o cuando se ora de rodillas? Hay denominaciones religiosas que no se arrodillan para orar, pero la Iglesia Adventista del Séptimo Día sí dobla las rodillas para orar.

QUÉ ES LA ORACIÓN
Etimológicamente:
Del griego “dé'sis”, que significa "súplica", "oración". Usualmente indica una oración que pide un beneficio especial (Lc. 1:13; Ro. 10:1; Fil. 1:19; etc.). Supone que existe una relación correcta entre el suplicante y su Creador, o que debe restaurarse dicha relación.
Del griego “proseuje”, que significa "oración", "intercesión". Es la oración con sentido más general (Mt. 21:13; Lc. 6:12; Hch, 1:14; Ef.1:16; 1 P. 3:7; etc.).
Según Elena G. de White:
“La oración es el canal que conduce hasta el trono de Dios nuestra gratitud y los ardientes deseos de nuestra alma por recibir la bendición divina, y que nos llega en retribución como la lluvia refrescante de la gracia divina”
[3].

“La oración es un alivio y un consuelo para el alma perturbada...”
[4].
“Orar es el acto de abrir nuestro corazón a Dios como a un amigo. No es que se necesite esto para que Dios sepa lo que somos, sino a fin de capacitarnos para recibirlo. La oración no baja a Dios hasta nosotros, antes bien nos eleva a él”
[5].
“…la oración es la llave en la mano de la fe para abrir el almacén del cielo, en donde están atesorados los recursos infinitos de la Omnipotencia”
[6].

CARACTERÍSTICAS DE LA VERDADERA ORACIÓN

1. Debe ser bien hecha.- “Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles…” (Mat. 6: 7). Es decir, bien dicha y pronunciada, pidiendo con criterio. “La oración, si se hace de una manera apropiada, es un poder para el bien”
[7].

2. Debe ser sencilla y no ostentosa.- “Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar…para ser vistos de los hombres…” (Mt. 6:5).

3. Debe ser una oración de fe.- La Palabra de Dios dice: “Acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe (Heb. 10: 22) . "Pero sin fe es imposible agradar a Dios" (Heb. 11: 6).
“No puede haber verdadera oración sin verdadera fe. La oración y la fe son los brazos por medio de los cuales el alma se abraza del amor infinito, y se toma de la mano del poder celestial… La fe es un poder activo y dinámico. La fe en Cristo, cuando comienza a manifestarse, se revela mediante la oración y la alabanza”
[8]

4. Debe considerar la voluntad de Dios.- Para que la oración sea respondida es esencial que el pedido esté en armonía con la voluntad de Dios. El suplicante debería orar según el ejemplo de Cristo: "Si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye" (1 Jn. 5:14). "Pero no sea como yo quiero, sino como tú" (Mat. 26:39). "Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre… para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria…” (Efesios 3: 14, 16).
“Una oración ferviente ofrecida con corazón contrito por alguien que desea hacer la voluntad del Maestro, tiene más valor para Dios que su elocuencia...”
[9].

5. Debe ser ofrecida a Dios en el nombre de Cristo.- “Y todo lo que pidieres al Padre en mi nombre, lo haré…” (S.Juan 14:13). “Si algo pidieres en mi nombre, yo lo haré” (S. Juan 14: 14).
Como es notorio, el arrodillarse o estar de pie al orar no es un requisito. Tal vez sí se podría entender que la persona se arrodilla para orar como señal de humildad y reverencia.

LA ORACIÓN EN PÚBLICO: DE PIE Y DE RODILLAS
El Señor había indicado que a los niños, aun desde sus primeros días, se les instruyera acerca de su bondad y grandeza, especialmente como se revelaba en su ley y en la historia de Israel. Mediante el canto, la oración y las lecciones de las Escrituras, las madres tenían que enseñar a sus hijos que la ley de Dios es una expresión de su carácter y que a medida que recibiesen en el corazón los principios de esa ley, la imagen de Dios se delinearía en la mente y en el alma
[10].
El caso de Esdras.- Esdras oró de rodillas a la hora del sacrificio en público delante de toda la congregación:
"Y se me juntaron todos los que temían las palabras del Dios de Israel… y a la hora del sacrificio de la tarde me levanté de mi aflicción, y habiendo rasgado mi vestido y mi manto, me postré de rodillas, y extendí mis manos a Jehová mi Dios, y dije: Dios mío, confuso y avergonzado estoy para levantar, oh Dios mío, mi rostro a ti, porque nuestras iniquidades se han multiplicado sobre nuestra cabeza, y nuestros delitos han crecido hasta el cielo" (Esd. 9: 5, 6).
Notamos que mucha gente se había reunido con Esdras. Todos avergonzados por su pecado. Allí, delante de todos, es decir en público, Esdras se arrodilló en público. Era un momento de culto con corazón contrito en busca de perdón delante de Dios.
El caso de Salomón.- En la ceremonia de dedicación del templo, en la primera parte, Salomón estaba de pie, bendijo a Israel y oró en tanto que toda la congregación estaba de pie:
“Y volviendo el rey su rostro, bendijo a toda la congregación de Israel; y toda la congregación de Israel estaba de pie” (1 Reyes 8: 14). En ese momento Salomón comienza a orar a Dios: “Y dijo: Bendito sea Jehová, Dios de Israel…” (1 Reyes 8: 15 en adelante).
Luego, en la segunda parte de la ceremonia de dedicación, delante del altar, Salomón se arrodilló para orar, pero la congragación estaba de pie: “Luego se puso Salomón delante del altar de Jehová, en presencia de toda la congregación de Israel, y extendiendo las manos al cielo, dijo: Jehová…no hay Dios como tú, ni arriba en los cielos ni abajo en la tierra…” (1 Reyes 8: 22, 23). “Cuando acabó Salomón de hacer a Jehová toda esta oración y súplica, se levantó de estar de rodillas delante del altar de Jehová… y puesto en pie, bendijo a toda la congregación…” (1 Reyes 8: 54, 55).
El caso de Daniel y sus amigos.- Daniel y sus amigos tenían claro que parte del culto a Dios era rendirse de rodillas ante Él en el momento de la oración.
“La actitud debida cuando se ora a Dios consiste en arrodillarse. Se requirió este acto de culto de los tres hebreos cautivos en Babilonia... Pero ese acto constituía un homenaje que debe rendirse únicamente a Dios, Soberano del mundo y Gobernante del universo; y los tres hebreos rehusaron tributar ese honor a ningún ídolo, aunque estuviera hecho de oro puro”
[11].
Ahora, Daniel oraba de rodillas en sus encuentros personales y a solas con Dios: “Y volví mi rostro a Dios el Señor, buscándole en oración y ruego, en ayuno, cilicio y ceniza. Y oré a Jehová mi Dios e hice confesión…” (Daniel 9: 3, 4). Daniel dice que oraba “en ayuno, cilicio y ceniza”. Esto se hacía cayendo de rodillas sobre la ceniza, era la costumbre en aquel entonces.
El caso de Jesús.- Jesús oraba en privado y lo hacía de rodillas: "Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró" (Luc. 22: 41).
Otra cita que dice que Jesús oraba de rodillas en secreto dice: “Después de que Jesús salió del agua,... fue a la orilla del Jordán y se inclinó en actitud de oración... Como el ejemplo del creyente, su humanidad sin pecado pidió ayuda y fortaleza de su Padre celestial, cuando estaba por comenzar sus labores públicas como el Mesías...”
[12].
Pero Jesús también oraba de rodillas y en público, así denota la cita siguiente:
“A menudo los discípulos con los corazones quebrantados y humillados vieron a Cristo arrodillado en oración. Cuando su Señor y Salvador se levantaba de sus rodillas, ¿qué leían en su semblante y en su porte? Que estaba listo para el deber y preparado para la prueba…”
[13].
Por otro lado. Jesús también oraba de pie y en público. Por ejemplo el caso de la alimentación de los cinco mil: “Entonces mandó a la gente recostarse sobre la hierba; y tomando los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió y dio los panes a los discípulos, y los discípulos a la multitud” (Mateo 14: 19). Este texto no dice que Jesús se haya arrodillado, sólo dice “levantando los ojos al cielo…”. Es en ese momento que él se comunica con su Padre.
Ahora, en la cruz Jesús oró en una posición incómoda. Oró a su Padre en esa posición imposibilitado de hacerlo de rodillas dada las circunstancias difíciles: “Y a la hora novena, Jesús clamó a gran voz…Dios mío, Dios mío, ¿porqué me has desamparado?” (Marcos 15: 34).

LA ORACIÓN NO SIEMPRE DE RODILLAS SEGÚN
EL ESPÍRITU DE PROFECÍA

“No siempre podemos permanecer de rodillas en oración, pero el camino hacia el trono de misericordia está siempre abierto. Mientras nos dedicamos al trabajo activo, podemos pedirle ayuda; y Aquel que no nos engañará nos ha prometido: "Y recibiréis'. El cristiano puede y debe encontrar tiempo para orar”
[14].
“Cristo insta a su pueblo que ore sin cesar. Esto no significa que debiéramos estar siempre de rodillas, sino que la oración ha de ser como el aliento del alma. Nuestros pedidos silenciosos, doquiera estemos, han de ascender a Dios…”
[15]

LA ORACIÓN DE RODILLAS SEGÚN
EL ESPÍRITU DE PROFECÍA

“He recibido cartas en las que se me preguntaba acerca de la actitud que debía adoptar una persona que ofrecía una oración al Soberano del universo. ¿ De dónde han sacado nuestros hermanos la idea de que deben permanecer de pie mientras oran a Dios? A uno que se había educado por cinco años en Battle Creek se le pidió que guiara en oración antes de que la Hna. White hablara al pueblo. Pero al verlo permanecer de pie cuando sus labios estaban por abrirse para orar a Dios, experimenté la viva necesidad de reprocharlo directamente. Lo llamé por su nombre y le dije: "Arrodíllese". Esta es siempre la posición correcta.
“El hombre debe ponerse de rodillas, como un súbdito de la gracia, cuando suplica ante el estrado de la misericordia. Y puesto que recibe diariamente los dones de la mano de Dios, siempre debería tener gratitud en el corazón y expresarla en palabras de agradecimiento y alabanza por esos favores inmerecidos”
[16]
“La oración sincera se apodera de la omnipotencia que nos concede la victoria. Sobre las rodillas el cristiano obtiene la fortaleza para resistir la tentación”[17].
“.. sobre vuestras rodillas rogad a Dios que ilumine vuestra mente…”
[18].
“Vivíd en armonía con cada nuevo rayo de luz que recibís… Pedid de rodillas a Cristo que el Espíritu Santo obre en vuestro corazón para que no os alejéis de su ley”
[19].

CONSEJO PARA LOS MINISTROS DE DIOS
“Quisiera poder inculcar en cada obrero de la causa de Dios la gran necesidad de orar continua y fervientemente. No pueden estar constantemente de rodillas, pero pueden elevar su corazón a Dios. Así es como Enoc andaba con Dios…”
[20].
“El quiere obreros de oración y fieles, que siembren junto a todas las aguas… pero los que no hagan nada para Jesús perderán finalmente su recompensa. Sus manos débiles no podrán aferrarse del Poderoso, sus rodillas flojas no podrán soportarlos en el día de la adversidad”
[21].
¡Oh, cuánto deseo que dediquemos más tiempo a permanecer sobre nuestra rodillas, y menos a planificar por nosotros mismos y a pensar que podemos hacer grandes cosas (Matinal “Cada día con Dios”, p. 278. 25 de Setiembre).

RESUMEN
Vivimos realmente en tiempos peligrosos. Los adventistas profesan ser el pueblo de Dios que guarda los mandamientos, pero están perdiendo su espíritu de devoción. El espíritu de reverencia a Dios enseña a los hombres cómo deben aproximarse a su Hacedor: con santidad y respeto mediante la fe, no en sí mismos, sino en un Mediador. Así es como el hombre se mantiene seguro bajo cualquier circunstancia en que se lo coloque. El hombre debe ponerse de rodillas, como un súbdito de la gracia, cuando suplica ante el estrado de la misericordia. Y puesto que recibe diariamente los dones de la mano de Dios, siempre debería tener gratitud en el corazón y expresarla en palabras de agradecimiento y alabanza por esos favores inmerecidos.
“La oración se aferra de la Omnipotencia y nos da la victoria. El cristiano obtiene de rodillas la fortaleza para resistir la tentación . . . La oración del alma, silenciosa y ferviente, se eleva como santo incienso hacia el trono de la gracia, y será tan aceptable a Dios como si hubiera sido ofrecida en el santuario. Para todos los que lo buscan de este modo, Cristo llega a ser una ayuda efectiva en tiempo de necesidad. Serán fuertes en el día de la prueba”
[22].
“En estos tiempos peligrosos, los que profesan ser el pueblo de Dios que observa sus mandamientos, deberían guardarse de la tendencia a perder su espíritu de reverencia y santo temor. Las Escrituras enseñan a los hombres cómo acercarse a su Creador: con humildad y reverencia, por medio de la fe en el divino Mediador. Que el hombre se aproxime dobladas las rodillas, como un súbdito de la gracia, un suplicante que comparece ante el trono de la misericordia. De ese modo dará testimonio de que toda su alma, todo su cuerpo y todo su espíritu están sujetos al Creador.
Tanto en público como en nuestro culto privado tenemos el deber * de doblar nuestras rodillas ante Dios cuando le ofrecemos nuestras peticiones. Jesús, nuestro ejemplo, "se arrodilló y oró". Y también se dice de sus discípulos, "se arrodillaron y oraron". Pablo declara: "Doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo" (Efe. 3: 14). Al confesar delante de Dios los pecados de Israel, Esdras se arrodilló. Daniel "se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios" (Dan. 6: 10). Y la invitación del salmista es: "Venid, adoremos y postrémonos; arrodillémonos delante de Jehová nuestro hacedor"” (Sal. 95: 6.) (La maravillosa Gracia, p. 92).

CONCLUSIONES
“Tanto en el culto público como en el privado, nuestro deber consiste en arrodillarnos delante de Dios cuando le ofrecemos nuestras peticiones. Este acto muestra nuestra dependencia de él”
[23].
“Y cuando os reunís para adorar a Dios, cuidad de arrodillaros delante de él. Demostrad por medio de este acto que vuestra alma, vuestro cuerpo y vuestro espíritu están por entero sometidos al Espíritu de verdad”
[24].
“Como María, necesitamos sentarnos a los pies de Jesús para aprender de él… Las realizaciones cristianas superiores pueden lograrse únicamente pasando mucho tiempo sobre nuestras rodillas en sincera oración...”
[25].

“Los que desean vencer deben esforzar al máximo cada facultad de su ser. Deben angustiarse sobre sus rodillas ante Dios, en procura del poder divino”
[26].
La oración puede ser de pie o también de rodillas. Si es de pie de todas maneras será con corazón contrito y humildad de delante de Dios. De rodillas, como indicando sumisión ante la grandeza de Dios.
"Venid, adoremos y postrémonos; arrodillémonos delante de Jehová nuestro hacedor" (Sal. 95: 6).

Por
Pr. Elder Sotomayor Yauri


Referencias bibliográficas
[1]Elena G. de White. El camino a Cristo (Buenos Aires: ACES, 2004), 94.
[2]Elena G. de White. Mensajes Selectos, T. 2 ( ), 361.
[3]Elena G. de White. “Cada día con Dios”. Matinal (Buenos Aires:ACES, 25 de Setiembre), 278.
[4]Elena G. de White. Dios nos cuida”. Matinal (Buenos Aires: ACES, 25 Setiembre), 278.
[5]Elena G. de White. El camino a Cristo (Buenos Aires: ACES, 2004), 93.
[6]Ibid, 95.
[7]Elena G. de White. Obreros Evangélicos (Buenos Aires: ACES, 1978), 92.
[8]Elena G. de White. Cada Día con Dios. Matinal (Buenos Aires: ACES, 2 Noviembre), 316.
[9]Elena G. de White. A fin de conocerle. Matinal (Buenos Aires: ACES, Martes 21 de Setiembre),
[10]Elena G. de White. Conducción del Niño (Buenos Aires: ACES, 1989), 31.
[11] Elena G. de White. Mensajes Selectos, T. 2 ( ), 361.
[12]Review and Herald, (EE.UU: 1873),
[13]Elena G. de White. En Lugares Celestiales. Matinal (Buenos Aire: ACES, 10 Marzo), 77.
[14]Elena G. de White. Consejos Sobre la Salud (Buenos Aires: ACES,1998), 421.
[15]Elena G. de White. A fin de conocerle. Matinal (Buenos Aires:ACES, Sábado 13 de Marzo), 81.
[16]Elena G. de White. Mensajes Selectos. T.2 (Buenos Aires: ACES, 2002), 364.
[17]Review and Herald (EE.UU: 1912),
[18]Elena G. de White. Consejos sobre la Obra de la Escuela Sabática (Buenos Aires: ACES, 1980), 25.
[19]Elena G. de White. El Evangelismo (Buenos Aires: ACES,1980), 181.
[20]Elena de White. Joyas de los Testimonios (Buenos Aires: ACES, 1978), 238.
[21]Elena G. de White. Testimonios Selectos, T. 3 (EE.UU: ACES, 1977), 242.
[22]Elena G. de White. Testimonios. T. 4 (EE.UU: Pacific Press, 1977), 616.
[23]Elena G. de White. Mensajes Selectos, T. 2 ( ), 361.
[24]Ibid, 364.
[25]Elena G. de White. A fin de conocerle (Buenos Aires: ACES, 11 Diciembre ), 354.

[26]Elena G. de White. Mensajes selectos. T. 1 (EE.UU: Pacific Press, 1980), 479.

miércoles, 18 de agosto de 2010

LA ADORACIÓN EN EL MARCO DEL GRAN CONFLICTO EN EL ANTIGUO TESTAMENTO - Parte I



Sin duda alguna el tema de la adoración es parte notable en el desarrollo de las Sagradas Escrituras, desde el Génesis mosaico hasta el Apocalipsis juanino.


La primera expresión explícita de adoración en la Biblia encuentra en las ofrendas de Caín y Abel, en las palabras de Moisés “Y el Señor miró con agrado a Abel y a su ofrenda, pero no se agradó de Caín y de su ofrenda” (Gn.4: 4,5) y la última referencia es el mandato del ángel: “¡Adora a Dios!” (Ap. 22:9).[1]


Así, a lo largo de toda la Biblia, entre otros, existen “grandes textos”, según Plenc, que parecen ser los más importantes para el estudio de la adoración, él considera (Gn. 22:1-19; Ex. 20:3-11; Sal. 95-100; 145-150; Is. 6:1-8; Jn. 4:20-24; Ap. 4,5; 14:6-12). También considera que los escritos de Elena G. de White como un elemento que aporta al tema.[2] Sin duda, la adoración en la Biblia es expresa, en sus diferentes aspectos.


A continuación se analizará brevemente textos explícitos, que sugieren el tema de “el conflicto entre la verdadera y falsa adoración” a lo largo de las escritura veterotestamentaria. Se estudiará un caso por cada división bíblica según el manuscrito hebreo. Pues si de adoración se trata, hay muchos textos.



La adoración en el marco del Gran Conflicto en el Pentateuco mosaico



Adoración de Abel vs. Caín en Génesis 4:1-8:



“Y el hombre conoció a Eva, su mujer, y ella concibió y dio a luz a Caín, y dijo: He adquirido varón con la ayuda del Señor. Después dio a luz a su hermano Abel. Y Abel fue pastor de ovejas y Caín fue labrador de la tierra. Y aconteció que al transcurrir el tiempo, Caín trajo al Señor una ofrenda del fruto de la tierra. También Abel, por su parte, trajo de los primogénitos de sus ovejas y de la grosura de los mismos. Y el Señor miró con agrado a Abel y a su ofrenda, pero a Caín y su ofrenda no miró con agrado. Y Caín se enojó mucho y su semblante se demudó. Entonces el Señor dijo a Caín: ¿Por qué estás enojado, y por qué se ha demudado tu semblante? Si haces bien, ¿no serás aceptado? Y si no haces bien, el pecado yace a la puerta y te codicia, pero tú debes dominarlo. Y Caín dijo a su hermano Abel: vayamos al campo. Y aconteció que cuando estaban en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel y lo mató.



En el libro de Génesis se presenta un caso de adoración,[3] un conflicto entre la verdadera y falsa adoración a Dios, adoración por medio de ofrendas (Gn. 4:1-5), se puede evidenciar algunos principios.



Los adoradores y su conocimiento


Caín y Abel, dos adoradores diferentes. Esto es visible nítidamente por el impacto que provocaron ante YHWH, debido a que uno aceptó y a otro no. Sin embargo, es preciso notar que, ambos fueron educados por los mismos padres y enseñados de manera similar en lo que concierne a cómo adorar a YHWH. No obstante la forma en qué ambos procedieron fue muy diferente.[4]


Es claro que ambos adoradores habían sido instruidos por sus padres, sobre la manera de cómo deberían adorar a YHWH, pero a parte de eso, está en juego: ¿cuál era la voluntad de YHWH frente a este asunto? No hay muchos detalles en la Biblia, sin embargo, aunque no se menciona qué es lo que quería YHWH, se puede inferir que el actuar de Abel estaba muy ligado o más cerca a lo que Dios quería, pues se dice: “Entonces Jehová dijo a Caín: ¿por qué te has ensañado y porqué ha decaído tu semblante? Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? ” (Gn. 4:6,7).


Por lo expuesto, pareciera ser más probable que YHWH dio instrucciones del cómo debían proceder los adoradores, pero Caín por razones que no especifican las Escrituras optó por desobedecerlas, actuando simplemente a su manera.[5]


José Luís Santa Cruz asevera, “Consecuentemente, ambos hermanos se presentan a adorar a Dios en condiciones iguales en cuanto al conocimiento que tenían de los requerimientos divinos para el acto de adoración”.[6]



El medio de adoración


A diferencia de la interpretación común protestante[7] de que Dios se disgustó con Caín porque simplemente había egoísmos en el corazón del adorador, es claro que el asunto de fondo, no radica solo en eso, sino que, esa ofrenda debía anunciar la muerte de Cristo por los pecados de todos los hombres (Gn. 3:21 cf. Jn. 1:29).[8]


No obstante, es razonable inferir a la luz del texto bíblico que, Caín había ofrendado a Dios antes, ya que ambos parecen tener edad adulta. Esto lleva a pensar que YHWH había sido adorado antes por Caín y que lo había hecho bien.[9] De esta manera Caín era conocedor del cómo debía presentarse ofrenda y qué cosa a YHWH. Por lo tanto, se puede concluir que Dios se desagradó de Caín, simplemente porque como adorador era un desobediente y quiso adorar a Dios a su manera, lejos de la voluntad divina.



El Adorado frente a las adoraciones


YHWH, el fin de la adoración de estos hermanos, se pronuncia ante las acciones de sus adoradores. Eminentemente lo hace con mucha claridad. A uno acepta y otro rechaza, rechaza su adoración, y lo hace en el momento. Las Escrituras se encargan de adjetivar a Abel como “justo” (Mt. 23:35; Heb. 11:4), evidentemente por su adoración. En cambio a Caín no se lo cataloga igual.



Conclusiones


Primero, la adoración teocéntrica. Los dos hijos de Adán y Eva no presentaron ofrendas a ningún ser, astro o cosa creada, sino solo a YHWH, lo que pone en manifiesto la religión monoteísta de los pioneros de la humanidad. Esta es la esencia de la adoración, la adoración debe ser dirigida y presentada a Dios, a esto le denominamos, adoración teocéntrica exclusiva.


Segundo, la adoración como obediencia a su voluntad. El segundo principio es evidente al ver la actitud de los adoradores al presentar sus ofrendas, es notable que los padres de estos hombres habían instruido de cómo debían adorar a Dios, así, el segundo principio es el de que no hay “maneras” de adorar a Dios sino una “manera” y esa es: en respuesta a la voluntad divina.


Tercero, el Adorado evalúa la adoración que recibe. Finalmente toda adoración es evaluada por YHWH. Les muestra su agrado y desagrado en respuesta de la adoración recibida y les comunica su veredicto. Así, es evidente un marcado cuadro de “conflicto entre la verdadera y falsa adoración”. La verdadera adoración representada por Abel y la falsa a través de los actos de Caín. De esta manera, existe un conflicto porque por adorar de manera adecuada a YHWH, Caín (que representa a los hijos de los hombres o de Satanás) actúa perversamente contra Abel. En el marco del Gran Conflicto los adoradores fieles de YHWH serán perseguidos y hasta sometidos a muerte (ej. Dn. 7:25 cf. Mt. 5: 10,11; 24: 9,10), se puede entonces ver un símil minúsculo del gran conflicto a través de la adoración de estos dos hijos de Adán.


Por lo tanto, ver el conflicto entre la verdadera y falsa adoración a través de las acciones de Abel y Caín. Es un asunto serio en el marco del Gran Conflicto, teniendo en cuenta que el centro de esta guerra es la adoración, pues “juega un papel central en la guerra entre el bien y el mal […] Satanás y sus aliados quieren ocupar el lugar de Dios en nuestro planeta y convertirse en los objetivos exclusivos de la adoración”.[10]


Autor
Ptr. Heyssen J. Cordero Maraví



[1]James W. Bertley, La adoración que agrada al altísimo, 7; Eduardo G. Nelson, Que mi pueblo adore, 34-5.



[2]Daniel O. Plenc, El culto que agrada a Dios, 54.




[3]En realidad existen más de un texto que presenta el tema de la adoración, entre varios: La adoración por la liberación y salvación (Gn.8:20,21), adoración como postración a YHWH (Gn.17:3), adoración como sinónimo de obediencia (Gn. 22:5), adoración motivada por dirección divina (Gn. 24:26, 48, 52), véase ampliamente en James W. Bertley, La adoración que agrada al altísimo, 11-16.




[4]H.D.M. Spence y Joseph S. Exell, editores, The Pulpit Commentary, 22 vols. (Grand Rapids, MI.: Eerdmans Publishing Company, 1950), 1:83.



[5]Henry M. Morris, The Genesis Record: A Scientific & Devotional Commentary on the Book of Beginnings (Grand Rapids, MI.: Baker Book House, 1976), 136, 137.



[6]José Luís Santa Cruz, El conflicto entre la verdadera y falsa adoración en el libro de Daniel y su relevancia escatológica, 14.



[7]Algunos proponen que Caín no ofreció a Dios los mejores frutos sino las sobras de su cosecha, así, toman la problemática del objeto como meollo del asunto, es decir que Dios quería lo mejor, y es por ello que no se agradó se la ofrenda de Caín. Otro grupo significativo considera que el problema no consistía en los frutos sino los sentimientos, es decir que Caín sí dio lo mejor que tenía, pero lo dio con cólera o con pena, y por ello desagradó a Dios, se infiere esto por la declaración de Pablo “Cada uno dé como propuso en su corazón” (1Co. 9:7), pues “del corazón vienen los malos pensamientos” (Mt.15:9).



[8]John M. Fowler, El conflicto entre Cristo y Satanás (Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2001), 63.



[9]“Éxodo”, CBA, 1: 247.



[10]Ángel Manuel Rodríguez, Fulgores de gloria, 114.

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